¿Qué es la ansiedad y por qué se parece al miedo?

La ansiedad es una reacción emocional que surge ante las situaciones de alarma, ambiguas o de resultado incierto, y nos prepara para actuar.
Qué es la ansiedad
RUANSHUNYI/Pixabay.
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on telegram

¿Qué es la ansiedad? La ansiedad es similar al miedo y comparte una serie de características comunes con otras emociones, como el enfado.

La reacción de miedo ante una situación en la que está en juego la vida de la persona, implica una serie de respuestas (temor, aumento de la tensión muscular, evitación, etc.), que le ayudan a preservar su integridad física.

La ansiedad es una reacción emocional que surge ante las situaciones de alarma, ambiguas o de resultado incierto, y nos prepara para actuar ante ellas. Esta experiencia la vivimos como desagradable, nos ponemos en alerta ante la posibilidad de no obtener los resultados que deseamos.

Cuando pensamos en ello, anticipándonos a tener resultados negativos, comenzamos a preocuparnos, activarnos, a ponernos nerviosxs. La ansiedad entonces es una reacción adaptativa donde nos preparamos para responder de manera adecuada en situaciones que son importantes para nosotrxs.

Preocupación por la ansiedad

Hay ocasiones en las que nos activamos, sin saber muy bien por qué, o personas que se asustan de sus propias reacciones de ansiedad, porque son nuevas o exageradas; éstas no son peligrosas para la salud. Podemos sudar, sentir que vamos a perder el control, o simplemente que los demás se den cuenta de que estamos nerviosxs. Los pensamientos se tornan desagradables o negativos.

Por ejemplo, si pensamos que nos hemos comportado de manera torpe, o poco adecuada, nos provoca ansiedad, ya que pensamos en un resultado negativo. Tiene una cierta característica de circular: si nos preocupa tener ansiedad, ésta aumentará.

Hay personas que evitan las situaciones temidas, y en principio evitan tener ansiedad, pero esto lo que produce es una fobia. Las situaciones temidas que se evitan hacen que aumente el temor y la inseguridad.


Leer más sobre este tema: Encierro por Covid-19 causa más ansiedad y depresión a mujeres


La exposición a situaciones fóbicas, bajo condiciones de control, ayuda a reducir el temor, la activación fisiológica, la reacción de ansiedad ante dicha situación.

-La ansiedad nos activa y nos prepara

Activa nuestro cuerpo, pensamos más de prisa, solemos actuar de manera más rápida, enérgica.

-La ansiedad es una respuesta ante la amenaza

Esta amenaza puede ser menor a lo que nuestra subjetividad nos indica. Una de las situaciones más ansiógenas en el mundo es hablar en público. Si utilizamos muchos recursos para enfrentarnos a esta situación, nos podemos quedar agotados por exceso de tensión, nos puede llevar a la desorganización y a una situación de caos.

Ello traerá consigo un mal resultado y, por lo tanto, un incremento de la ansiedad.

La ansiedad en sí puede producir más si nos centramos en los síntomas, y no en otras cosas. Esto puede ocurrir cuando sudamos y nos da miedo ser juzgados o rechazados y no paramos de pensar en ello, y sudamos más. Por lo tanto, tendremos que aprender a desviar nuestra atención.

¿Qué situaciones nos generan ansiedad?

-Un examen

-Llegar tarde a una cita

-Tomar decisiones importantes

-Hablar en público

-Situaciones de amenaza social o interpersonal

-Situaciones con elementos fóbicos (coger un avión, sangre, dentista, espacios cerrados, animales inofensivos etc.)

-Cualquier situación cotidiana puede ser ansiógena si hemos aprendido a desarrollar estas actividades con tensión

-Situaciones de peligro (peligra la seguridad, integridad o supervivencia de la persona).

-Situaciones ambiguas o novedosas ( desconocidas o en las que no se tiene experiencia).

-Situaciones donde la persona percibe su ansiedad como una amenaza (pérdida de control sobre la ansiedad, sobre los resultados de la situación, sobre su conducta, etc.).

Desde el diálogo y el abordaje corporal

Es natural tener un cierto grado de ansiedad y no debería preocuparnos, pero hay personas que lo hacen en exceso.

También puede originarse porque estamos pasando una época de mucho estrés y tenemos más obligaciones que recursos para atender tantas preocupaciones.

Desde el diálogo y el abordaje corporal, podemos distinguir su origen, elaborar y procesar los estados ansiosos para mejorar, obteniendo recursos nuevos que nos permitan aceptar y disolver estos estados.

CalaBienestar.news by Ismael Cala

Suscríbete

Únete a nuestra red y no te pierdas de toda la información del mundo de bienestar, salud y liderazgo
Te puede interesar:

Comparte

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on telegram

Contenido Patrocinado

Otras publicaciones:

Forma parte de nuestra comunidad de bienestar

Ismael Cala Bienestar