Apuesta por la felicidad duradera

El placer no es malo, pero sí temporal. En el año nuevo, podemos adoptar decisiones para afianzar la felicidad duradera.
Felicidad
Pixabay.
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on telegram

Las fiestas, oficialmente una época de alegría, se han convertido, sin embargo, en sinónimo de estrés, excesos y gastos extras. Es difícil encontrar un objetivo mayor que la felicidad duradera, pero la psicología moderna, con sus nociones sobre el hecho de que la felicidad es incidental e impredecible, nos desalienta a creer en ella.

¿Cuál es la solución? Una idea simple, pero profunda en todas las tradiciones espirituales, afirma que la infelicidad significa que no estás siendo tú mismo. Cuando eres tú mismo, la felicidad es permanente, porque el verdadero yo se encuentra por naturaleza en paz, feliz e imperturbable ante los altibajos de la vida.

Esta definición de la felicidad (ser tú mismo) es fácil de entender, pero nos lleva a creer que la felicidad depende de la búsqueda del placer y de evitar el dolor. En las tradiciones espirituales del mundo esto se considera un camino equivocado. No porque el placer sea malo, sino porque es temporal. Si quieres felicidad temporal, una semana en Bahamas será la solución, pero una vez que vuelvas a casa, permanecerá el problema de la felicidad duradera.

Las fiestas son un momento ideal para poner a prueba tu relación con la felicidad. A medida que avanzas, haz un seguimiento de las siguientes cosas que te acercan más a tu verdadero yo:

• Momentos de paz y alegría

• Sentirte amado

• Tener sentido de pertenencia

• Levedad del ser

• Apreciar tu propia existencia

• Un sentido de lo sagrado

Síntomas que alejan la felicidad duradera

Estas señales son parte de lo que realmente eres, el trasfondo inmutable contra el que todas las actividades se llevan a cabo. La actividad te hace salir de la relación con tu verdadero ser, es la razón por la cual los momentos de «verdad» van y vienen. También ten en cuenta los síntomas que te alejan de tu verdadero yo, el camino a la infelicidad:

• Experimentar enojo con los demás

• Sentir impotencia para cambiar

• Sentir estrés

• Necesitar anestesiarte con alcohol o llenarte con comida

• Ser incapaz de sentir la santidad

• Sentir que todas las actividades son en vano

Estas señales no son una condena a las vacaciones, que existen para llevarnos de regreso a una relación simple con nuestra naturaleza espiritual. Son los síntomas de una conexión rota.

Intenta este experimento por ti mismo. Luego, cuando llegue el año nuevo, puedes tomar algunas decisiones de vida, teniendo en cuenta la felicidad duradera. Es lo más cercano a un mensaje eterno que esta época del año tiene para ofrecer.

https://www.deepakchopra.com/

CalaBienestar.news by Ismael Cala

Suscríbete

Únete a nuestra red y no te pierdas de toda la información del mundo de bienestar, salud y liderazgo
Te puede interesar:

Comparte

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on telegram

Contenido Patrocinado

Otras publicaciones:

Forma parte de nuestra comunidad de bienestar

Ismael Cala Bienestar